2004-08-05 00:00:00

Oro blanco, también se le proclamaba en otros tiempos. 16 mil hectáreas de la campaña 2004 por 10 cargas promedio, anuncian la cosecha de 160 mil cargas. Afirmo con documentación obtenida por gestión del Congresista Javier Diez Canseco, que Textil Piura del Grupo Romero y Credisa del Grupo Rodríguez Banda, han importado fibra del Pima de Estados Unidos, de menor calidad que el nuestro, a un precio promedio de 455 soles la carga. Sin embargo, hasta hoy sólo pagan 380 soles al productor piurano. Hay una diferencia de 75 soles a su favor, sin tomar en cuenta el plus de la calidad y la pepa que no la remuneran. Con un valor total de la cosecha en rama al precio impuesto de 60 millones 800 mil, estas dos empresas más los que operan en UCISA, tienen una fácil utilidad de 12 millones de soles, insisto, sólo por la diferencia de precio entre lo que pagan por algodón importado y nuestro Pima. La operación es prácticamente de una mano a otra, sin introducir ningún valor agregado.

Si el productor tiene 3,500 soles de costo por Ha., valorizando también su trabajo y el uso de la tierra, que poco se acostumbra tomar en cuenta, las 16 mil Has. a cosechar han significado una inversión de 56 millones de soles. La ganancia que les quedaría es de 4 millones 800 mil soles para 5 mil agricultores, menos de la mitad de la ganancia fácil de 12 millones, por parte de sólo tres empresas desmotadoras.

OTRA VEZ, EL CENTRALISMO.
Del total de 52 empresas importadoras de fibra de algodón para procesarla en hilo, 45 se ubican en Lima y Callao y sólo 7 en provincias. De ellas, 3 en Arequipa, 3 en Ica y 01 en Piura. Esta tendencia presente en el mercado y el Estado, se ha profundizado con la ley de arancel cero para la industria textil, del Congreso de Estados Unidos ATPDEA. Las empresas que procesan fibra corta, larga y extralarga, no eslabonan armónicamente su actividad con la producción, el mercado regional y nacional. Reproducen el centralismo no sólo en el ámbito nacional, sino ellos mismos generan una industria dependiente cada vez más de insumos y divisas externas. Son parte de la cadena de intermediación de los subsidios, que distorsionan los precios de mercado para el productor de fibra, e incluso participan de los subsidios en la fase de comercialización. Todos estos subsidios con el agravante, de negarse a discutirlos en condiciones de equidad, en el Tratado de Libre Comercio en curso. En Piura, otro gallo cantará en el proceso de la descentralización, cuando nuestro Pima de fibra extra fina y extra larga, con todos sus eslabones de producción y proceso se hagan en el ámbito regional hasta la confección, incluidas las del mercado de precio moda.

CONCERTACION ILEGAL
No hay duda, que los 380 soles, que están pagando por carga, es una práctica de concertación haciendo abuso de dominio de mercado, al no permitir dar el servicio de desmote, admitiendo, sólo la compra en rama. El precio que pagan, como es fácil demostrarlo, no responde al precio de mercado. El Tangüis, algodón de fibra larga de los valles de la costa central en la presente campaña se ha vendido a un sol treinta la libra en chacra, mientras que por el Pima Piurano, sólo pagan un sol, siendo de calidad superior. ¿Qué hace INDECOPI? Hasta ahora, nada. ¿Otras instancias del Estado? Hay el precedente de una intervención de oficio, en un caso de concertación abusiva en el sector azucarero, a pedido de un Congresista. Todo esto no ha obviado que la dirigencia del Comité de Gestión y de CONVEAGRO hagan las gestiones al más alto nivel de los Grupos antes mencionados, para realizar una operación de negocio, como parte de un nuevo pacto social bajo un mercado competitivo, en expansión, transparente, libre de prácticas oligopólicas depredadoras.

RESPONSABILIDAD FACTICA.
El poder, no sólo es político. Es también económico y mediático, entre otros. La crisis que vivimos que duda cabe, es responsabilidad de un gobierno incapaz de sintonizar, con la voluntad de cambio de las mayorías. Pero también lo es de parte de quienes controlan áreas importantes del poder económico, usufructuarias de un modelo ajeno al país y sólo de minorías que se hereda del fujimorismo. Buscan eludir su responsabilidad en casos como el actual, en el que se maltrata la voluntad productiva, de sacrificio, pero también de prosperidad de los agricultores algodoneros. En el colmo de su desconexión con el país y la región, no sólo abusan de su posición en el mercado, sino que ante cualquier legítima protesta, "orden" y mano dura, predomina en sus salidas a la crisis, reiterando que poco han cambiado en su vieja tara autoritaria. Que el Pima, joya piurana, sea también campo fértil para salidas democráticas, generadoras de trabajo y prosperidad para todos los actores, sin exclusiones, demostraría lo contrario.