Concuerdan mandatarios de Latinoamérica en rumbo integracionista

2006-12-11 00:00:00

La clausura de la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos se convirtió hoy aquí en una fiesta de la integración, en la que la voz de los activistas sociales y la de los presidentes estuvieron a la misma altura e igual registro social.

El estadio Félix Capriles, de esta ciudad estuvo desbordado hoy por más de 4
mil representantes de los movimientos progresistas de toda Latinoamérica y el
mundo que protagonizaron una Cumbre paralela a la de los presidente de
Sudamérica.

Entre un mar de banderas de todos los países sudamericanos y de naciones
originarias, el presidente boliviano, Evo Morales, organizador del inusual
encuentro, felicitó a los presentes por los resultados de dichas reuniones
convergentes.

El primer mandatario de Bolivia rápidamente entró en materia de política
nacional con un discurso resulto y crítico de los planes desestabilizadores de
una oposición que se escuda detrás de los dos tercios como modalidad de votación
en la Constituyente.

Denunció que los oligarcas del país organizan huelgas y paros con dicho
reclamo, cuando en realidad pretendían hacer fracasar el encuentro de los
movimientos sociales y la II Cumbre de Sudamericana de Naciones, concluida en la
mañana.

Pero ustedes, el pueblo y las fuerzas que nos apoyan han derrotado a esos
sectores que no querían que se diera esta fiesta, apuntó.

Morales refirió que los líderes cívicos y jefes departamentales sumados a las
medidas muestran un doble discurso y solo están interesados en hacerle daño a
Bolivia.

Son los mismos -agregó- que en su momento se opusieron a la nacionalización de
los hidrocarburos y obstaculizaron la promulgación de la reciente nueva ley de
tierras.

Con qué moral, con qué autoridad están en huelga de hambre personas que se
unieron al narcotráfico, que robaron la plata del pueblo, cuestionó Morales.

Cómo es posible que un empresario que pueda estar ayunando, si ellos no tienen
problemas de salud, ni sus familias carecen de educación, cómo se puede creer
eso, prosiguió.

Eso esta bien -dijo- para los pobres que marchamos pidiendo todos esos
beneficios de que ellos gozan.

Acto seguido indicó que está claro que lo no quieren es perder sus privilegios
y van a la huelga de hambre para intentar derrotar al gobierno democrático de
Bolivia.

Morales, de ascendencia indígena, denunció que algunos líderes departamentales
reunidos recién en esta ciudad decidieron hacer fracasar la Asamblea
Constituyente y se comprometieron arrebatar el poder a la izquierda.

Asimismo, fustigó los intentos divisionistas de dichos sectores que bajo el
manto de la autonomía pretenden desmembrar al país y confundir a la gente con
supuestas ventajas de progreso.

Por otra parte, se mostró muy alentado por el apoyo recibido por el ejecutivo a
donde quiera que llega y manifestó que la gente les pide resistencia y les
aseguran que pueden contar con la fuerza del pueblo.

El estadista, reconoció que, pese a que en Bolivia recién están empezando, los
sectores del pueblo conciente y organizado, junto a su uniformados no permitirán
que les sean arrancadas sus conquistas sociales.

A tono con el presidente venezolano, Hugo Chávez, que lo antecedió en la
tribuna afirmó que en Sudamérica se acabaron las democracias serviles.

Chávez, a su turno, indicó que solo unidos se puede alcanzar el desafío de ser
libres de los pueblos y naciones sudamericanas.

Asimismo, se congratuló de que el foro social hubiera podido sesionar a la par
de la reunión de los presidentes del área o sus representantes.

Te felicito Evo, que bien, que visión, que buena dirección, expresó el primer
mandatario venezolano, aplaudido entusiastamente por miles de activistas.

Agregó que son los pueblos el alma y el músculo de cualquier esfuerzo serio de
integración, y aseguró que son cada día más los presidentes convencidos de esa
máxima.

Chávez también tuvo palabras de elogios para el presidente cubano, Fidel
Castro, a quien consideró una persona imprescindible en la historia mundial.

Finalmente arengó a los presentes, a quienes les pidió mantener encendidos los
motores de la batalla social, como premisa para abrir las puertas de la nueva
historia, del nuevo mundo.

Por los representantes de los movimientos sociales habló, en castellano y en su
lengua originaria, la líder indígena ecuatoriana Blanca Chancoso, quien
consideró que la reunión entre pueblos y mandatarios constituyó un hito regional
y mundial.

Estamos aquí los pueblos y las naciones originarias, jóvenes, mujeres, más de
cuatro mil participantes que hemos desbordado en número y entusiasmo una
reunión histórica, indicó.

Tras un breve resumen de los resultados de varios días de reuniones, Chancoso
pidió a los mandatarios del área atender sus demandas de igualdad, paz, respeto
y libertad.

El acto terminó con una gran fiesta de cantos y bailes tradicionales, que selló
la unidad de miles de hombres y mujeres de Sudamérica que se dieron cita en
Cochabamba para construir el futuro de América.

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