Discursos de la Conferencia Continental de Trabajadores contra el ALCA

2004-01-06 00:00:00

Conferencia Continental de Trabajadores contra el ALCA

(Sao Paulo, Brasil -- 12, 13 y 14 de diciembre de 2003)

Discurso de Alan Benjamin, representante del Comité de
Seguimiento de la Conferencia Mundial Abierta (OWC/CMA) y
delegado del Consejo Laboral de San Francisco (AFL-CIO)

Estimados compañeros y compañeras:

Antes que nada, buenas noches, a todos. Traigo un saludo
del comité organizador en Estados Unidos de San
Francisco, de parte de Walter Johnson que es secretario
general del Consejo Laboral de San Francisco (AFL-CIO) y
también traigo el saludo de Gene Bruskin y Bob
Muehlenkamp, que son coordinadores nacionales de la nueva
coalición que se formó en octubre pasado, Trabajadores
norteamericanos contra la guerra (US Labor Against de
War). Todos envían saludos y apoyan plenamente las
labores de esta conferencia y ciertamente las actividades
que se desarrollarán, de las iniciativas que saldrán de
esta conferencia y ven con mucho interés que haya
iniciativas que logren ayudar a los trabajadores y a los
pueblos para parar el ALCA.

El 1 de enero de 2004 marca el décimo aniversario de lo
que es el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos,
México y Canadá (TLCAN).

Poco tiempo después de que este acuerdo fuera firmado por
los gobiernos de esos tres países, sectores del
movimiento sindical, del movimiento obrero
norteamericano, dijeron que era tiempo de organizarse
contra esta embestida de las transnacionales y los
gobiernos que a través de esta política de acuerdos,
busca acabar cada vez más con los derechos y conquistas,
con los pueblos, con todas las formas de soberanía que
han sido conquistadas por las luchas históricas del
movimiento sindical, obrero y popular, con el objetivo de
incrementar los beneficios de esas compañías.

El TLACN a los pocos años de su existencia, significa en
Estados Unidos, la pérdida de cientos de miles de empleos
que fueron a México, a las maquiladoras, en donde no hay
derechos, en donde no rige la ley laboral mexicana, no
creando más empleos y beneficios para los trabajadores
mexicanos, sino a través de la política de
desreglamentación llevando para abajo cada vez más los
niveles de vida y organización en México.

Decidimos en ese momento, a través de la sección de la
AFL-CIO en San Francisco y de sindicatos en todo el país,
en colaboración con el AIT, organizar una Conferencia en
San Francisco, en noviembre de 1997, en la cual
participaron muchos de los aquí presentes, con el
objetivo de parar, a través de la experiencia que
teníamos los trabajadores después de tres años de TLC,
sabiendo que Bush padre buscaba extender el TLCAN a todo
el continente, hace seis años nos dimos a la tarea de
organizar a los trabajadores norteamericanos y de todo el
continente para decir no al ALCA, para decir hay la
posibilidad de parar estos planes, tenemos que
organizarnos, la unión de los trabajadores y los pueblos
puede imponer la derrota de esta política.

Muchos de nosotros en Estados Unidos también nos
organizamos con el objetivo de abrogar, en los Estados
Unidos mismos, este acuerdo y para organizarnos para
exigir a los representantes políticos presenten una
propuesta de ley para retirarse del TLCAN.

Ha sido una lucha difícil, hemos tenido victorias, hemos
tenido retrocesos.

En la medida en que esa política se extendía y que había
indicios de una política de "acompañamiento social" como
se decía, que buscaba incorporar en estos acuerdos una
"dimensión social" o basarse en la "sociedad civil" con
foros y formas de integración que nosotros, pensábamos
entonces y pensamos ahora, que no están orientadas a
organizar el trabajo, sino a hacernos aceptar esos
acuerdos. En la medida en que ya teníamos en Estados
Unidos lo que llamaron "acuerdos paralelos" del TLCAN,
acuerdos en los que se decía que iba a haber derechos
ambientales y laborales, paralelos a los acuerdos,
nuestra experiencia nos demostró que los acuerdos
paralelos y todos los acuerdos de este tipo dentro del
TLCAN y el ALCA, son una forma de hacernos aceptar esos
planes y de llevarnos al terreno de acompañamiento y esa
fue la experiencia vivida ampliamente por el movimiento
sindical en Estados Unidos y por ello, con el apoyo del
AIT organizamos una segunda conferencia en febrero de
2000 con representación de 56 países y más de 500
delegados, en San Francisco de nuevo, en la cual el
problema fundamental que debatimos fue la necesidad de
que el movimiento sindical, que los sindicatos se
mantengan independientes en esta nueva situación de
globalización y de búsqueda por todas las vías, foros
sociales, de todas las formas para integrarnos a esa
política y siempre poniendo en el centro la independencia
de los sindicatos para que estén presentes las
reivindicaciones del movimiento laboral en el centro de
nuestra actividad, siendo la principal, la derrota, la
abrogación, parar esta política de "libre comercio".

Campañas en defensa de trabajadores, empezamos a discutir
este problema ampliamente, el problema de los sindicatos
y la "sociedad civil" para poder darnos los instrumentos,
para armarnos en nuestra actividad en esta nueva
situación.

Organizamos en Berlín una nueva conferencia contra la
desreglamentación y la privatización y por la
independencia sindical y los derechos laborales, en
febrero de 2002, donde hubo una mesa de trabajo
justamente sobre el problema del ALCA y fue en Berlín
donde se discutió y se decidió organizar esta Conferencia
continental contra el ALCA.

Esta reseña es para mostrar la trayectoria de una
concepción que nos ha sido común desde el inicio y que es
la unidad de los trabajadores que puede imponer la
derrota de estos planes, la necesidad de organizar
iniciativas y luchas comunes por que los gobiernos se
retiren de las negociaciones y como sabemos todos esto no
es una tarea fácil, enfrentamos obstáculos cada día más
fuertes y sin embargo, la voluntad de lucha, la voluntad
de imponer la derrota, es muy grande.

En Estados Unidos hoy, a diez años del TLCAN, hemos
tenido más de 800 mil empleos perdidos, hemos visto que
bajo la noción de globalización hay cada día ataques más
fuertes a los derechos de organización y a los derechos
sindicales. Tenemos zonas, el compañero Eddie Rosario lo
va a explicar, sobre todo donde él ha estado organizando
el sindicato de trabajadores gráficos, que son zonas que
francamente no difieren mucho de lo que pasa en El
Salvador o en Nicaragua, zonas no únicamente en el sur de
EU, y no únicamente de trabajadores indocumentados,
aunque estos son los sectores más oprimidos con una
política cada vez más racista que se aplica en contra de
ellos, sino de sectores de sindicales tradicionales que
han sido rebajados por esta política a niveles de México,
de El Salvador, de Nicaragua, de las maquiladoras, en
donde todas las formas que nosotros hemos ganado de
condiciones laborales, ya no existen, trabajamos doce
horas, no nos pagan las horas extras, hay una
sobrexploación que justamente es impuesta con el pretexto
de "si ustedes buscan crear sindicatos, si ustedes buscan
pugnar por sus derechos, cerramos la compañía y nos vamos
a México y si en México empiezan a organizar sindicatos,
nos vamos a China".

La nueva situación que afrontamos, y nosotros hemos
seguido esos empleos que se han ido a Tijuana y Mexicali
en México, que se han ido a China, y muchos de ellos
regresan al sur de Estados Unidos, a la zona de Carolina
del norte, Carolina del sur, porque dicen, a final de
cuentas, las condiciones son iguales en esta zona del sur
de EU, en donde no hay derecho de sindicación, en donde
no hay derechos en una gran parte de EU y además, están
muy cerca de los mercados, entonces para qué ir a China o
a México, si podemos rebajar, lo hemos hecho, a niveles
que existen en esos países. Son ataques que llegan y que
nos permiten el grado de comprensión común de estos
ataques que sufrimos.

Así es que el 21 de noviembre, como ustedes saben, 34
ministros de Comercio del continente, se reunieron en
Miami y con orgullo puedo decir que la central sindical
AFL-CIO, como fruto de una campaña de organización que
francamente fue comenzada por nuestro trabajo en 1997,
publica un folleto... (interrupción para preguntar a la
asamblea si no se requieren traducir las palabras del
orador).

La central sindical AFL-CIO, después de nuestra
conferencia de San Francisco en 1997, donde en una mesa
de trabajo se discutió, bueno, la OMC va a tener una
reunión en Seattle, nosotros hicimos un llamado al
movimiento sindical, a la dirección nacional de la AFL-
CIO, que teníamos que estar en Seattle para movilizarnos
y decir no a la OMC.

La dirección nacional organizó y hubo 50 mil
sindicalistas en las calles de esa ciudad, lo que mucha
gente no sabe porque sólo vio los enfrentamientos con la
policía, sin embargo, lo esencial es que había
sindicalistas en la calle diciendo no. Esta es una
cuestión fundamental que los medios de comunicación
callaron, y se comprender por qué. Explicar que hay
trabajadores norteamericanos movilizados contra esta
política, que sufren las mismas consecuencias, no
conviene cuando se trata de presentar a Estados Unidos
como el gran modelo para todos los países en el que todos
tienen beneficios, todos tienen trabajo, que es el país
del orden y de la maravilla, lo que obviamente es una
mentira puesta de manifiesto por 50 mil trabajadores en
la calle en Seattle.

..Continuando con esto y con la educación y la
organización, la AFL-CCIO publicó nacionalmente este
folleto en el que dice stop the FTAA, simplemente parar
el ALCA, no dice "queremos un mejor ALCA", no dice,
queremos "un ALCA light", dice simplemente, stop the FTAA
(alto al ALCA), it'is a bad deal, (es un pésimo trato)
it's a bad choice (es una mala decisión)y dice que no es
un tratado que beneficie a los trabajadores de Estados
Unidos y en general, a ningún país del continente y
tenemos que organizarnos en toda América para derrotarlo.

Nosotros en el movimiento sindical de los Estados Unidos
reunimos en todo el país, como conferencia preparatoria,
decenas de miles de firmas en las fábricas, en los
sindicatos y enviamos estas tarjetas postales para ser
entregadas a los ministros de Comercio del continente en
una conferencia de prensa de la AFL-CIO en Miami. Fueron
entregadas más de 600 mil firmas, diciendo no al ALCA, la
dirección nacional de la central movilizó en una
manifestación a 20 mil personas en las calles de Miami,
que fue violentamente reprimida, y esta es la nueva
situación.

Como ustedes saben, el 11 de septiembre permitió al
gobierno de Bush explicar que si uno no está contra el
terrorismo, uno es aliado del terrorismo y el chantaje ha
sido utilizado por todos los representantes políticos, a
los que se les dijo, hay un voto por el fast track, la
vía rápida del ALCA, la lucha contra el terrorismo, es la
lucha por el libre comercio, y si ustedes no votan a
favor del fast track, ustedes son sospechosos de ser
aliados del terrorismo. Todos los políticos en el país,
en realidad, demócratas y republicanos, en diversos
grados están aliados a una política, el voto pasó 215 a
214, pese a una fuerte campaña de nosotros por el no al
fast track, por un solo voto en la Cámara de
Representantes.

Los trabajadores saben que su voluntad no fue
representada en esa cámara por los Representantes que
habíamos elegido y las cuentas serán hechas en esta y en
otras elecciones.

El fast track pasó, la AFL-CIO ha dicho tenemos que
movilizarnos. Claro, la cuestión no consiste sólo en
enviar tarjetas postales, sino qué hacemos para lograr
que la dirección nacional de la central siga la política
de no al ALCA y que no nos vayamos a los terrenos de
"aceptación", "acompañamiento", de "mejorar" el ALCA y
como lo hemos visto desde el 97 es sólo a través de
nuestras movilizaciones que podemos lograr que nuestras
direcciones sindicales nos escuchen y hagan lo que se
debe hacer, que hagan las cosas correctas.

En el ámbito de la lucha contra la guerra, debo decirles
que los ataques contra nuestros derechos democráticos han
sido muy fuertes y con el pretexto de la lucha contra el
terrorismo se nos prohibió organizar una huelga, en este
caso, a los trabajadores de la costa oeste, a los
trabajadores del sindicato de estibadores (International
LongshoremanWorkers Union), el año pasado Bush intervino,
dijo que la huelga era ilegal, utilizó una ley de 1948,
ley Taft-Hartley, para decir que era una cuestión de
seguridad nacional, que los portuarios no podían hacer
huelga porque había la inminencia de una guerra,
posiblemente de ataques terroristas, que exigían que los
barcos tenían que salir y al sindicato de los estibadores
se le impuso un contrato colectivo mucho muy inferior a
lo que ellos querían con el pretexto de seguridad
nacional.

Los estibadores en este mes de abril pasado, organizaron,
hemos hecho marchas enormes, en contra de la guerra. Los
estibadores hicieron una marcha contra una compañía, SSA
(Steevedoring Services of America), barcos que llevaban
materiales a Irak. Arrestaron a los dirigentes
sindicales, hay penas muy fuertes contra ellos bajo la
Ley Patriótica, dicen, y es una campaña que estamos
realizando en defensa de estos compañeros sindicalistas
que son perseguidos por hacer un mitin informativo en
momentos de la guerra.

Obviamente, la campaña de la coalición Trabajadores
norteamericanos contra la guerra (USLAW), por los
derechos de los trabajadores iraquíes es muy importante,
hemos organizado una campaña con base en una delegación
que fue a Irak. Los compañeros sindicalistas que
conocimos durante la visita de la delegación, han sido
encarcelados este sábado pasado. Tenemos que hacer una
campaña por su libertad, obviamente tenemos y es nuestra
tarea en EU, por eso USLAW en su congreso, afirma que la
lucha contra la guerra es una tanto una lucha contra la
guerra militar que se realiza en Irak contra la soberanía
de los pueblos, como es una guerra económica contra los
pueblos y sobre todo, contra la clase trabajadora, que se
realiza a través de los tratados de libre comercio y como
movimiento sindical en EU tenemos que unirnos a los
pueblos en contra de la guerra, en contra de estos
planes, por que los gobiernos se retiren de estas
negociaciones, no aceptar los terrenos de "compromiso" o
"acompañamiento" sino exigir la ruptura con estos planes
y esto creo yo, es el sentido de nuestros debates este
fin de semana.

Lo que lograremos en esta conferencia, términos de
marchas, de protestas, de movilizaciones, tendrá un gran
eco en Estados Unidos.

Gracias.

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Conferencia Continental de Trabajadores contra el ALCA

(Sao Paulo, Brasil -- 12, 13 y 14 de diciembre de 2003)

Discurso de Daniel Gluckstein, coordinador del Acuerdo
Internacional de los Trabajadores y los Pueblos, en la
ceremonia de inauguración

(Extractos)

Alan (Benjamin, de Estados Unidos) y Julio (Turra, de
Brasil), les han informado que el Acuerdo Internacional
de los Trabajadores y los Pueblos fue creado como una
coordinación abierta de organizaciones de trabajadores
muy diversas, con el objetivo común de defender la
independencia de clase.

Considero compañeros, que una conferencia que se coloca
bajo el signo de la lucha contra el ALCA, plantea el
problema de la soberanía de las naciones.

En la actualidad, la marca común de la política del
imperialismo es la destrucción de las naciones: es la
liquidación de la nación iraquí, de la nación afgana.

Unos años atrás fue la destrucción de las naciones de los
Balcanes, de Somalia, Sierra Leona, Congo, la lista
podría alargarse.

Actualmente, el dominio del imperialismo se expresa en
todos los continentes mediante la voluntad de destruir a
las clases trabajadoras, de destruir las clases sociales
de las naciones.

Considero que cuando se habla del ALCA, cuando se habla
de la Unión Europea, del Mercosur, de la Unión Africana,
se habla de lo mismo en formas diferentes.

Quisiera en particular plantear el problema de la
relación entre la destrucción de las naciones, la
instauración de estos marcos supranacionales y la
independencia de las organizaciones de trabajadores.

En particular, Europa tiene la ventaja sobre América, de
ir unos años adelante. Una ventaja muy relativa porque
significa que el proceso de destrucción de las naciones,
en cierta forma, está más avanzada en el continente
europeo.

En Europa, desde la firma del tratado de Maastricht en
1992, se han liquidado millones de empleos, todas las
conquistas laborales en cada uno de los países de la
Unión Europea, están sometidas a un proceso de
destrucción en nombre de la armonización europea. Este es
el nombre que se utiliza en cada país para privatizar los
servicios públicos, introducir los fondos norteamericanos
de pensiones, liquidar los códigos laborales, los
contratos colectivos de trabajo, los convenios, imponer
la flexibilidad, la desreglametación y la precariedad.

Ahora llegamos a una nueva etapa porque se pretende
imponer una "constitución europea".

Esa "constitución", que en estos momentos debaten los
jefes de estado, no es en realidad una constitución, es
una máquina para destruir los derechos y conquistas
logrados por la clase trabajadora en el marco de cada
país.

El texto de esa "constitución" se conoce. Por ejemplo,
expresa que si la "constitución" es aprobada, la ley
europea estará por encima de todas las leyes nacionales
existentes. Expresa también que desde el momento en que
se apruebe una ley europea, ésta reemplazará a todas las
leyes nacionales.

Esa "constitución" prevé que la ley europea será
redactada, en todos sus aspectos, por los representantes
de los 25 gobiernos miembros. El supuesto parlamento
europeo sólo tendrá derecho a aprobar esas leyes.

La "constitución europea" prevé que todas las leyes deben
respetar la economía de mercado, y especialmente que debe
garantizar la apertura a la competencia de todos los
servicios públicos. Concretamente esto significa que ya
no se tendrá derecho a una seguridad social fundada sobre
el salario diferido, que será una seguridad social
abierta a los seguros privados (Afores, NdelT). Que no se
tendrá derecho a servicios públicos de electricidad, de
ferrocarriles, de correos, porque todos ellos deben ser
abiertos a la competencia.

Es decir, esa "constitución europea" prevé en los hechos
que las únicas prerrogativas que permanecerán en manos de
los estados nacionales, es la justicia, la represión y la
policía.

En fin, esa "constitución europea" prevé que cada estado
debe ser regionalizado, que debe ser dislocado todo
aquello que le da cohesión a las naciones y a las clases
obreras. Es una política de división de las clases
trabajadoras, es una política de atomización de la clase
obrera.

Las clases trabajadoras que en muchos casos han tardado
más de dos siglos para formarse como clase, con sus
organizaciones y sus instituciones, se verían arrojadas
al pasado, divididas en regiones y subregiones, con
acuerdos por empresa que tendrían más importancia que los
acuerdos de alcance nacional, y a final de cuentas,
estarían sometidas a la individualización de los derechos
(...).

Camaradas, es claro que tal constitución es la
destrucción de las naciones y ciertamente, el problema
que se plantea es el lugar del movimiento obrero.

En este sentido, el problem