Cumbre Sudamericana respalda proceso de integración

2006-12-11 00:00:00

La foto oficial de los ochos dignatarios y
cuatro representantes de las otras cuatro naciones miembros de la Cumbre
Sudamericana de Naciones(CSN), fue hoy apenas un alto en el programa de un foro
signado por encuentros bilaterales.

En cada uno de los diálogos, los presidentes Evo Morales (Bolivia), Luiz Inacio
Lula Da Silva (Brasil); Michelle Bachelet (Chile), Nicanor Duarte(Paraguay),
Bharrat Jagdeo (Guyana), Alan García (Perú), Tabaré Vásquez (Uruguay) y Hugo
Chávez (Venezuela), apuntaron hacia la necesaria integración.

También Carlos Serrano (vicepresidente de Ecuador), Daniel Scioli
(vicepresidente de Argentina), y María Roque (ministra de Desarrollo Social de
Panamá), sostuvieron contactos con similares fines.

Otros contactos se produjeron entre María Consuelo Arauco (canciller de
Colombia), Jorge Champenter (viceministro para Asuntos de Latinoamericana de
México), y Rubén Ramírez (canciller de Paraguay) en representación de los
presidentes de estos países.

Igualmente se sumaron al llamado de unidad continental los presidentes electos
de Ecuador, Rafael Correa, y de Nicaragua, Daniel Ortega.

En la apertura de las sesiones plenarias en el Centro Simón Patiño, Morales, en
su calidad de anfitrión, abrió los debates con la invitación a la construcción
de la Patria Grande y avanzar hacia la resolución de los problemas históricos
que afectan a la región.

La jornada de inauguración estuvo signada por los reclamos de complementariedad
a partir de la voluntad de los gobernantes de dejar atrás discursos vacíos y
trazarse mecanismos de control de los acuerdos que se suscriban en la central
ciudad de Cochabamba,

El mandatario boliviano reconoció a los jefes de Estado por acompañar el proceso
que lleva adelante, pero lamentó que "cuando se intenta resolver los problemas
no faltan la codicia, la envidia para que no pueda avanzar el proceso de
cambio".

Sobre los actuales proyectos de integración, Morales manifestó la disposición
de achicar las asimetrías y la voluntad de su gobierno de incorporarse incluso
al Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y solicitó a Venezuela valorar su
reintegración a la Comunidad Andina de naciones (CAN).

El brasileño Lula da Silva instó a que los acuerdos que firmen a nivel de las
cumbres presidenciales no sean simples papeles que se pierdan en la burocracia
de los países, sino que se hagan realidad.

También destacó el hecho de que la Comunidad Sudamericana se inscriba en el
marco de una integración solidaria y que tenga en la lucha contra la pobreza y
la exclusión sus principales objetivos, un proceso enlazado con los movimientos
sociales.

Lula expresó la necesidad de darle continuidad de estas cumbres y anunció la
próxima en 2007 en Colombia, siguiendo el orden alfabético.

A su turno, la presidenta chilena Michelle Bachelet, insistió en los proyectos
sociales de la integración, y el reto de que los gobiernos se tracen metas
medibles y concretas en esa materia.

Asimismo señaló la urgencia de una mayor conectividad y comunicación entre los
Ejecutivos de la región.

El paraguayo Nicanor Duarte reafirmó la disposición de crear una confianza
mutua como base de la fundación de la Comunidad Sudamericana.

Duarte también felicitó a Morales y al pueblo boliviano por protagonizar un
proceso de cambios de carácter histórico por incluir la nacionalización de los
hidrocarburos.

El peruano Alan García llamó la atención de los dignatarios sobre la necesidad
de incluir en la Declaración Final de la Cumbre un proyecto más amplio en
materia de educación.

En una de las intervenciones más aplaudidas, el presidente venezolano, Hugo
Chávez, destacó su satisfacción por sentirse acompañado en planteamientos que
antes defendía en solitario, como la necesidad de estar unidos ante el empuje
imperialista.

Chávez fustigó los tratados de libre comercio impuestos a países de la región
por Estados Unidos, y abogó porque la nueva integración sea justa y equitativa,
sobre la base de la cooperación.

El líder bolivariano destacó que la vuelta del nicaragüense Daniel Ortega al
poder es una señal clara al mundo y a la Cumbre Sudamericana de un proceso de
cambios profundos.

Asimismo catalogó a la globalización como un desastre, por ser la tesis del
imperialismo unipolar, cuyos modelos quiere imponer a los países del Sur.

En ese sentido, instó a estudiar si en la etapa actual de mayor integración,
los actuales mecanismos como MERCOSUR y la CAN son viables, y propuso formar una
comunidad que se denomina UNASUR, Unidad de Naciones del Sur.

Los vicepresidentes argentino, Scioli, y el ecuatoriano, Serrano, saludaron a
Morales y la CSN a nombre de sus respectivos jefe de Estado, Néstor Kirchner y
Alfredo Palacios.

Ambos coincidieron en que la integración regional es una realidad irreversible
y única vía para resolver los problemas más acuciantes de la región.

A su turno, la canciller colombiana, María Consuelo Arauco, reconoció el
trabajo en equipo en las diferentes temáticas que se ha propuesto la CSN, estilo
que deberá identificar los futuros proyectos integracionistas.

La Cumbre Sudamericana concluye este sábado en el estadio Félix Carriles, con
un multitudinario acto popular en el que estarán presentes más de cuatro mil
delegados al Foro Social por la Integración de los Pueblos, celebrado de manera
simultánea en Cochabamba.