Revolución digital al alcance de todos

2005-08-09 00:00:00

Gilberto Gil, ministro de Cultura del Brasil, se declaró como un "hacker" a favor del software libre, al intervenir en una mesa sobre la revolución digital y el acceso a las comunicaciones para todos.

Que los brasileños tengan a Gilberto Gil como Ministro de Cultura es un verdadero lujo. Comprometido con los postulados de igualdad y cultura para todos, el músico devenido a ministro volvió a revolucionar las carpas del Foro Social Mundial en Porto Alegre.

“Revolución Digital: Software libre, libertad de conocimiento y libertad de expresión en la sociedad de la información” fue la discusión que se realizó, con la participación de más de 1.000 personas y como panelistas a Gil y al sociólogo Manuel Castells, especialista en la sociedad de la información.

También estuvo presente John Perry Barlow, autor de la Declaración de la independencia del Ciberespacio.

“Soy ministro. Soy músico. Pero sobre todo soy un hacker en voluntad y en espíritu. Y soy un entusiasta del software libre y del ejercicio de la libertad”, dijo Gil.

Gil dijo que hablar de justicia digital, de resoluvión digital, en un mundo donde la mayoría es pobre y no tiene acceso a la tecnología, es un despropósito, siempre y cuando el discurso no se acompañe de políticas públicas concretas, como la instalación de telecentros.

“Si todo lo que hacemos es sólo para la élite, no va a ser una revolución. Por eso ahora tenemos que garantizar el acceso a la tecología a la mayoría de la gente. En Brasil estamos ejecutando las políticas para conseguirlo. Cuán lejos podremos llegar? Aún no lo sabemos”, concluyó.

Manuel Castels se refirió concretamente al software libre, es decir, aquel que no tiene derechos exclusivos de propiedad. Dijo que “crear para compartir no es lo exótico o lo extraño. Lo exótico y lo realmente contranatura es la apropiación privada del conocimiento creado”.

Castels, autor de varios libros, también se refirió a los derechos de autor que, a su criterio, deben representar los intereses de los autores y no de las industrias que monopolizan el mercado, especialmente de libros y música.

“Necesitamos un copyright del autor. Por qué?. Porque yo como autor no quiero que cualquier persona baje mi libro de internet y lo venda.

Es decir, que permita que todos lo puedan utilizar pero sólo en las condiciones que yo como autor decida. Y, hoy en día, el mundo editorial decide. Las editoriales deciden, y los autores tenemos que elegir entre aceptarlo o no publicar nuestros libros”, remarcó.(PULSAR)

Adriana Closs Corrent, desde Porto Alegre.noticias@jakueke.com