Gobierno asume compromiso de la Reforma Agraria

2003-12-19 00:00:00

El Gobierno brasileño asume el compromiso de acelerar la Reforma Agraria en el 2004

MST Informa. Año III - nº 53 martes, 09 de diciembre de
2003

El año 2003

Durante este año, el gobierno hizo muy poco por la
Reforma Agraria. Casi no tuvimos desapropiaciones. Los
recursos de crédito del PRONAF y, sobretodo, su forma
de aplicación, no llegaron a los asentados, que pasaron
el año, prácticamente sin recursos. Pocas obras en los
asentamientos. Pocos Estados consiguieron hacer
contratos de asistencia técnica. Mucha burocracia e
incompetencia en el INCRA. Falta de recursos en todo
gobierno, que cerró los grifos de los gastos públicos
para conseguir que sobrase dinero para pagar los
impuestos de las deudas interna y externa.

De un compromiso inicial de asentar un mínimo de 60 mil
familias, vamos a terminar el año con aproximadamente
10 mil familias asentadas. ¡Una verguenza!

Los latifundistas y sus poderes paralelos también
comenzaron a actuar. Procuraron utilizar los medios de
comunicación, a algunos gobiernos estatales
conservadores y a sus amigos en el poder judicial, para
criminalizar la Reforma Agraria y amargaron a muchos
militantes del MST y de los movimientos sociales con
prisiones. Afortunadamente los tribunales superiores
están corrigiendo las persecuciones políticas de
algunos jueces locales. Y conquistamos la libertad para
la mayoría de nuestros presos políticos.

Pero los trabajadores no se quedaron esperando de
brazos cruzados. Seguimos mobilizándonos y
organizándonos. Por primera vez en la historia de
Brasil llegamos a tener casi 200 mil familias acampadas
en todo el país, prácticamente un millón de personas,
en el margen de las carreteras.

Durante todo el segundo semestre, pasamos a presionar
al gobierno para que elaborase un Plan Nacional de
Reforma Agraria que representase las directrices del
gobierno para que la Reforma Agraria avanzase.

Balance de final de año

Ante la morosidad del gobierno en presentar su Plan,
más de 1500 trabajadores iniciaron una marcha el 10 de
noviembre, caminando desde Goiania hasta Brasilia,
durante diez días sin parar. La Marcha fue un éxito,
obtuvo apoyo de la sociedad, del PT, de parlamentarios
y construyó la unidad entre todos los movimientos y
entidades del Foro Nacional de Reforma Agraria.

Con la inmensa repercusión, aumentada por un campamento
organizado por la CONTAG, realizamos el 20 de
noviembre, una gran conferencia de la tierra en
Brasilia, con más de 4 mil trabajadores de casi todos
los Estados de Brasil. Allí pudimos discutir, entre
nosotros y con el gobierno, la necesidad y la
naturaleza del Plan Nacional de Reforma Agraria.

El 21 de noviembre realizamos una gran audiencia
pública, con la presencia de todos los trabajadores y
trabajadoras con el Presidente de la República de
Brasil, que nos visitó en nuestro campamento en el
parque de exposiciones de la ciudad.

La simbología de la visita del Presidente de la
República representó el compromiso formal del gobierno
en realmente priorizar la Reforma Agraria para el 2004.

El presidente reafirmó que la Reforma Agraria es una
cuestión de honra y que no faltarán recursos para su
implementación. Posicionándose como un verdadero
militante de la causa y ésta como una necesidad para
combatir la pobreza y el desempleo.

De parte del Ministerio de Desarrollo Agrario, el
evento sirvió para que anunciase el compromiso de:

- Asentar a las 200 mil familias acampadas a lo largo
del año de 2004.

- Asentar a 550 mil familias a lo largo de los tres
años que todavía le restan de gobierno.

- Implementar un plan de recuperación de los
asentamientos actuales, llegando, como mínimo, a 400
mil familias.

Ese anuncio fue encarado por el MST y por los
movimientos sociales, no como una promesa, sino como un
compromiso.

Ahora, todos sabemos que la velocidad y el volumen de
familias asentadas y la recuperación de la calidad de
los asentamientos no depende sólo de la "voluntad
política" del gobierno, sino que dependerá sobretodo de
nuestra capacidad, como movimientos, de seguir
organizando a los trabajadores, de elevar el nivel de
conciencia política y de seguir con la presión social
para que el Estado consiga seguir las directrices
políticas que el gobierno toma.

Así, esperamos que el 2004 sea un año de avances y
conquistas. Que podamos caminar más rápido que en el
2003, rumbo a una Reforma Agraria que resuelva los
problemas de desempleo y de pobreza en el medio rural.