MESA 2: Reforma Agraria, crédito y deuda externa

2001-05-31 00:00:00

1. La Vía Campesina se manifiesta por una reforma agraria y ésta significa el reparto
de la tierra entre los campesinos, la democratización de la tierra y la expropiación
a los latifundistas, para su entrega a los campesinos sin tierra, a los productores y
sus comunidades, respetando las particularidades de cada país. El derecho a la
tierra no debe discriminar a ningún campesino o campesina por motivos de sexo,
religión, raza o ideología.

2. Esta reforma agraria debe estar acompañada de las siguientes medidas:

a) Derechos internacionales que protejan la tierra y los campesinos del mundo y una
reforma constitucional para que la tierra tenga una función social. Una legislación
agraria para conservar el campo con campesinos, los dominios de la tierra deben
ser de quienes la trabajan y no de propietarios ausentes.

b) Creación de una legislación agraria sobre la tenencia y la propiedad de la tierra,
con escrituración a favor de los campesinos.

c) Control de los canales de comercialización y de los medios que se necesitan para
producir (los insumos). Estos canales deben estar controlados por las
comunidades, las cooperativas y los campesinos con la participación del Estado.

d) Impulsar la democratización de los sistemas financieros y los bancos para el
campo y además el control social sobre los recursos financieros de cada país.
Que el Estado propicie políticas que posibiliten estos sistemas financieros
rurales.

El endeudamiento de los pequeños agricultores está posibilitando la reversión de la
reforma agraria, por medio de la concentración de la tierra en pocas manos. Que la
tierra no se tome en garantía sobre los prestamos que se dan para la agricultura y hay
que establecer líneas de crédito en función de la producción y no en función de la
tierra como garantía; estableciendo los seguros de cosecha y los precios de garantía
de la producción.

El crédito es una inversión principal para hacer producir la tierra. Este debe ser
complementario a los recursos que tienen los productores a fin de que no se
sobre-endeuden.

Debemos promover mecanismos propios de financiamiento de la producción
campesina. El Estado tiene la responsabilidad de establecer políticas crediticias que
garanticen en primer lugar la soberanía alimentaria.

Las tasas de interés deben ser bajas e insumos bajos en apoyo a los productores.

Los campesinos y las cooperativas deben organizarse para administrar el crédito,
mediante la formación de organismos financieros propios. Los gobiernos deben
canalizar recursos para que los campesinos posean los capitales semilla y tecnología
para administrar bancos locales y nacionales.

e) Que los gobiernos hagan planes de largo plazo de inversión con recursos públicos
para el desarrollo del medio rural: infraestructura, vivienda, electrificación,
instalación de regadío, escuelas, transporte, centros de salud, etc., con la
participación de los campesinos para que se fijen los montos de inversión y sus
prioridades.

f) Promover la creación de un instituto de investigaciones con participación de los
campesinos, cooperativas y comunidades en donde se promueva una agricultura
autóctona, independiente y con un desarrollo sustentable, y en armonía con los
campesinos y las comunidades.

g) En las áreas forestales y los montes el Estado debe de pagar a los campesinos, las
comunidades y las cooperativas, para que las mantengan y que estos exploten los
recursos. Y que no se privaticen los bosques, ni el agua para que sean propiedades
sociales de uso colectivo.

h) Que se apoye la transformación de los productos agrícolas por parte de los
campesinos, las comunidades y las cooperativas, para rescatar los excedentes
económicos que genera el valor agregado de la producción campesina.

3. Hay que reivindicar la existencia del campo con campesinos y rescatar la cultura
del campo como una forma de vida digna que contribuya al fortalecimiento de la
sociedad en general. Así como proteger al ser humano en el medio en que vive y el
respeto a sus derechos humanos.

4. Los métodos y las técnicas de producción deben responder a las necesidades de la
naturaleza y de los campesinos, y no a los intereses de las grandes empresas que
provocan el deterioro de los recursos naturales.

5. La deuda externa es impagable, pagarla significa la esclavitud de los pueblos, se
hace necesario revisar el sistema financiero internacional para determinar como
pueden los pueblos superar esta situación. Se exige que la condonación de la deuda
externa de los países pobres se haga con el compromiso de que los gobiernos
reinviertan estos recursos en el fomento de la agricultura en pequeña escala y la
producción de alimentos, que es reivindicar la vida rural evitando así la
profundización de la desigualdad, la miseria, el conflicto social y la desintegración
de la sociedad.

6. Fijar impuestos a los capitales especulativos que entran y salen de nuestros países
y que éstos sean utilizados para financiar la producción de alimentos.

7. Se necesitan políticas que permitan bajar las tasas de interés de los créditos
destinados a la producción de alimentos.

1. La Vía Campesina se manifiesta por una reforma agraria y ésta significa el reparto
de la tierra entre los campesinos, la democratización de la tierra y la expropiación
a los latifundistas, para su entrega a los campesinos sin tierra, a los productores y
sus comunidades, respetando las particularidades de cada país. El derecho a la
tierra no debe discriminar a ningún campesino o campesina por motivos de sexo,
religión, raza o ideología.

2. Esta reforma agraria debe estar acompañada de las siguientes medidas:

a) Derechos internacionales que protejan la tierra y los campesinos del mundo y una
reforma constitucional para que la tierra tenga una función social. Una legislación
agraria para conservar el campo con campesinos, los dominios de la tierra deben
ser de quienes la trabajan y no de propietarios ausentes.

b) Creación de una legislación agraria sobre la tenencia y la propiedad de la tierra,
con escrituración a favor de los campesinos.

c) Control de los canales de comercialización y de los medios que se necesitan para
producir (los insumos). Estos canales deben estar controlados por las
comunidades, las cooperativas y los campesinos con la participación del Estado.

d) Impulsar la democratización de los sistemas financieros y los bancos para el
campo y además el control social sobre los recursos financieros de cada país.
Que el Estado propicie políticas que posibiliten estos sistemas financieros
rurales.

El endeudamiento de los pequeños agricultores está posibilitando la reversión de la
reforma agraria, por medio de la concentración de la tierra en pocas manos. Que la
tierra no se tome en garantía sobre los prestamos que se dan para la agricultura y hay
que establecer líneas de crédito en función de la producción y no en función de la
tierra como garantía; estableciendo los seguros de cosecha y los precios de garantía
de la producción.

El crédito es una inversión principal para hacer producir la tierra. Este debe ser
complementario a los recursos que tienen los productores a fin de que no se
sobre-endeuden.

Debemos promover mecanismos propios de financiamiento de la producción
campesina. El Estado tiene la responsabilidad de establecer políticas crediticias que
garanticen en primer lugar la soberanía alimentaria.

Las tasas de interés deben ser bajas e insumos bajos en apoyo a los productores.

Los campesinos y las cooperativas deben organizarse para administrar el crédito,
mediante la formación de organismos financieros propios. Los gobiernos deben
canalizar recursos para que los campesinos posean los capitales semilla y tecnología
para administrar bancos locales y nacionales.

e) Que los gobiernos hagan planes de largo plazo de inversión con recursos públicos
para el desarrollo del medio rural: infraestructura, vivienda, electrificación,
instalación de regadío, escuelas, transporte, centros de salud, etc., con la
participación de los campesinos para que se fijen los montos de inversión y sus
prioridades.

f) Promover la creación de un instituto de investigaciones con participación de los
campesinos, cooperativas y comunidades en donde se promueva una agricultura
autóctona, independiente y con un desarrollo sustentable, y en armonía con los
campesinos y las comunidades.

g) En las áreas forestales y los montes el Estado debe de pagar a los campesinos, las
comunidades y las cooperativas, para que las mantengan y que estos exploten los
recursos. Y que no se privaticen los bosques, ni el agua para que sean propiedades
sociales de uso colectivo.

h) Que se apoye la transformación de los productos agrícolas por parte de los
campesinos, las comunidades y las cooperativas, para rescatar los excedentes
económicos que genera el valor agregado de la producción campesina.

3. Hay que reivindicar la existencia del campo con campesinos y rescatar la cultura
del campo como una forma de vida digna que contribuya al fortalecimiento de la
sociedad en general. Así como proteger al ser humano en el medio en que vive y el
respeto a sus derechos humanos.

4. Los métodos y las técnicas de producción deben responder a las necesidades de la
naturaleza y de los campesinos, y no a los intereses de las grandes empresas que
provocan el deterioro de los recursos naturales.

5. La deuda externa es impagable, pagarla significa la esclavitud de los pueblos, se
hace necesario revisar el sistema financiero internacional para determinar como
pueden los pueblos superar esta situación. Se exige que la condonación de la deuda
externa de los países pobres se haga con el compromiso de que los gobiernos
reinviertan estos recursos en el fomento de la agricultura en pequeña escala y la
producción de alimentos, que es reivindicar la vida rural evitando así la
profundización de la desigualdad, la miseria, el conflicto social y la desintegración
de la sociedad.

6. Fijar impuestos a los capitales especulativos que entran y salen de nuestros países
y que éstos sean utilizados para financiar la producción de alimentos.

7. Se necesitan políticas que permitan bajar las tasas de interés de los créditos
destinados a la producción de alimentos.