Asociación de Trabajadores del Campo: 20 años de lucha

2000-10-06 00:00:00

Veinte años de lucha de ATC de Nicaragua por el derecho a la tierra y a una vida
digna de los obreros agropecuarios y campesinado pobres, no se podrían entender
sin conocer las raíces primigenias que dieron origen a esta Central Sindical
Campesina, hoy en día una de la más importantes de Centroamérica.

La causa de sus luchas y sus raíces la podemos encontrar a partir de las banderas de
la última revolución del continente que conmovió al mundo por su profundo
contenido social: la revolución sandinista.

La revolución sandinista desde sus inicios en la década de los 60 tuvo su base social
especialmente en el campesinado pobre, es decir, el movimiento guerrillero que
gestó la organización campesina y el combate armado contra la dictadura somocista
tuvo su asiento y soporte fundamental en el campo.

Década de los 70

En la década de los 70, el FSLN organizó con líderes campesinos el movimiento de
delegados de la palabra de la iglesia popular y procedió a la formación y
organización de los Comités de Trabajadores del Campo como instrumentos
inmediatos de organización y participación del campesinado pobre en el
derrocamiento militar de la dictadura somocista. A partir de aquí, los campesinos
jugaron un papel de primer orden como vaqueanos, exploradores, guías guerrilleros
y como excelentes combatientes.

El ejército guerrillero, después de Pancasán y Sinica en 1967, se regularizó en el
campo en varios frentes de combate, fundamentalmente a partir de la integración de
la población campesina y de estudiantes universitarios reclutados a partir de la
represión de 1975.

Es así que 25 de marzo de 1978, en la ciudad de Diriamba-Nicaragua, con los
Comités de Trabajadores del Campo existentes en cuatro departamentos del país se
organiza oficialmente la Asociación de Trabajadores del Campo

Década de los 80

ATC, durante toda la década de los 80 enfrentó cuatro grandes tareas estratégicas
que sellaron el carácter profundamente popular y democrático de la revolución
sandinista.

La primera que desarrolló ATC, después del triunfo popular del 79, fue la
organización masiva del campesinado pobre y de los obreros agropecuarios dada la
brutal represión y la consecuente prohibición de organización campesina por parte
del somocismo.

A escasos tres meses del triunfo de la revolución popular, ATC había logrado
organizar a mas de 58.649 trabajadores del campo: 37.749 obreros agrícolas y
10.402 pequeños propietarios organizados en cooperativas para garantizar con ello
el derecho a la tierra y la defensa de las propiedades confiscadas al somocismo.

La segunda gran tarea, a inicios de los 80, fue la Cruzada Nacional de Alfabetización.
La ATC apoyó y facilitó la cobertura en todas las fincas y haciendas rurales y en la
mayoría de la fincas confiscadas al somocismo y que se estructuraron en un inicio
como el Area Propiedad del Pueblo (APP).

La tercera gran tarea durante los años 1980/1984 fueron: la defensa y organización
campesina alrededor del APP; la organización de campesinos pobres en cooperativas
agrícolas (Comunas Agrícolas Sandinistas en tierras estatales) y la lucha por la
reforma agraria, presionada a partir de la existencia de grandes latifundios y de que la
mayor base afiliada de la ATC eran campesinos pobres sin tierra y obreros
agropecuarios que presionaban por la misma, lo que obligó al FSLN en 1983 a la
organización de la UNAG, como una alternativa de participación distinta en este
proceso para campesinos medios y ricos que estaban con la revolución o que
participaron como base social en los frentes guerrilleros.

La profundidad de esta tarea llegó a niveles tales que a mitad de la década de los
ochenta se obligó a la dirigencia revolucionaria a promulgar la primera Ley de
Reforma Agraria del país. Con ello se logró, a finales de la misma década, la entrega
de más de 2 millones de manzanas de tierras que beneficiaron a más de 120 mil
familias campesinas que no tenían tierras.

La cuarta gran tarea desarrollada por ATC durante casi toda la década de los 80 fue la
defensa militar de la revolución fundamentalmente en el norte, centro y sur del país.

La ATC también desarrolló una vasta experiencia en la gestión de los principales
recursos económicos que necesitaban las nacientes empresas de la APP y del
campesinado pobre organizado en Comunas Agrícolas Sandinistas (CAS), a partir de
la representación sindical en la gerencia del APP y en el Consejo Económico Social
que organizó el gobierno revolucionario.

Con la anterior experiencia autogestionaria, ATC desarrolló importantes iniciativas y
Proyectos Económicos y Sociales en beneficio de miles de familias pobres, lo que
nos ha servido para paliar los impactos de la guerra, amortiguar el desempleo y
sostener los sindicatos a partir de iniciativas de base autosostenibles.

La década de los 90

A finales de la década de los 80 el sandinismo es derrotado electoralmente y asumen
el gobierno los representantes de la vieja oligarquía. Para poder contener el
desmantelamiento total de las conquistas revolucionarias con la aplicación de
políticas de privatización total de los bienes del Estado y devolución de propiedades
a antiguos propietarios somocistas, ATC emprendió, con el respaldo del Frente
Nacional de los Trabajadores, una lucha encarnizada para que la propiedad del APP
pasara a manos de los trabajadores. Con ello se logró, a finales de agosto de 1991,
firmar acuerdos con el gobierno en dónde se establece que el 25% de la propiedad
estatal pasará a manos de los trabajadores previo a cualquier privatización y/o
devolución de propiedad.

Esta negociación de la propiedad significó hacernos cargo de la administración y
control como propietarios de más de 144 mil manzanas de tierra ubicadas en los
principales rubros de agroexportación: café, banano, ganado, tabaco y oleaginosas.
Propiedades que organizamos en 35 empresas asociativas y corporativas con mas de
100 unidades productivas de los trabajadores, beneficiando con ello en forma directa
a más de 20.000 trabajadores que hoy son dueños y administran o están en posesión
de esas propiedades.

Este hecho, le ha permitido al campesinado pobre nicaragüense organizado en ATC,
no sólo asegurar una base económica y social de futuro, sino que le ha posibilitado
en el inmediato plazo preservar importantes derechos y conquistas sociales como
son :

* Preservar el derecho a la organización sindical y evitar la marginalidad social y
política que impulsa el neoliberalismo

* Sostener y profundizar los niveles de empleo a partir de la producción eficiente en
el APT y cooperativas

* Mejorar el ingreso y nivel de vida de los trabajadores del campo.

* La defensa del Convenio Colectivo.

* La defensa y sostenimiento de escuelas y centros de salud existentes en las fincas
de los trabajadores.

* La presencia permanente de los sindicatos de ATC en todos los sectores de la
actividad agropecuaria, tanto estatal, privada o autogestionarias en empresas de los
trabajadores y movimiento cooperativo.

* La preservación y defensa de los derechos de la mujer agropecuaria.

* El impulso de un importante Movimiento de Jóvenes Campesinos que se
constituye en el instrumento de ATC para garantizar una mejor inserción de los
jóvenes al mercado de trabajo.

* La posibilidad más firme que garantiza la reducción del desarraigo campesino,
evitar y reducir la migración campo - ciudad.

A pesar de que los saldos de la lucha durante la década de los 90 han sido negativos y
cuantiosos para la mayoría de los sectores sociales que se han enfrentado a la
contrarreforma social que impulsa el nuevo gobierno de la oligarquía con el respaldo
del BM y FMI, ATC ha logrado:

* Sostener el empleo en el campo, fundamentalmente en las empresas
autogestionarias y cooperativas organizadas en ATC.

* Crecer en cuanto a base social organizada, teniendo a la fecha más de 62.969
miembros afiliados en más de 1.100 organismos de base entre sindicatos, comités
comarcales y movimiento cooperativo.

* Defender la propiedad de las empresas en manos de los trabajadores y mejorar las
condiciones de vida de las y los trabajadores de las fincas y sus poblaciones
circundantes, las que encuentran un aliado firme y seguro en los sindicatos y
cooperativas campesinas de ATC

A 20 años de lucha de ATC, podemos decir que el campesinado pobre y las obreras y
obreros agropecuarios hoy cuentan con el instrumento más importante de lucha para
el logro de sus principales aspiraciones en cuanto a empleo, salario, vivienda,
educación y salud: la Central Sindical Campesina mejor organizada del país.