Guatemala: II Congreso Nacional Campesino

2000-09-15 00:00:00

Del 16 al 18 de julio se realizó el II Congreso Nacional Campesino cuyo principal objetivo fue buscar una salida al problema de la tierra.

El representante de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas, CNOC, Daniel Pascual mencionó que los estudios hechos por Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales demuestran la importancia que tiene la distribución equitativa de las riquezas de un país, para que toda la población tenga participación en el desarrollo social y económico.

Es de suma importancia el involucramiento de todos los sectores sociales en la búsqueda de una solución a la problemática de la tierra?, agregó Pascual.

El gobierno habla de inversión en el desarrollo del país pero no ha consensuado con los campesinos el modelo que se debe implementar, aseguró Rafael Chanchavac, coordinador general de la CNOC.

Durante el Congreso se destacó que a nivel centroamericano y latinoamericano hay coordinaciones de las organizaciones campesinas para crear un frente común en contra del neoliberalismo. También se denunció que continúan los desalojos y la amenazas contra dirigentes campesinos, y se mantienen los malos tratos en las fincas.

"El II Congreso Nacional Campesino es de trascendental importancia, no solo para el futuro del agro guatemalteco, sino para la sociedad en su conjunto", dijo Jean Arnault, director de la Misión de las Naciones Unidas para Guatemala, MINUGUA.

Ley de tierras

La firma de los Acuerdos de Paz trajo esperanzas para los campesinos, pero éstos no tendrán sustento real, si no se fortalece con hechos concretos, se destacó.

El 15 de julio, una comisión paritaria entregó una propuesta de Ley de Fomento de Tierras a la Comisión de Acompañamiento de los Acuerdos de Paz. En ese proyecto de Ley se contempla la creación de un Fondo de Tierras, que contaría con un 3% del presupuesto del Estado, destinado a comprar fincas para que los campesinos puedan trabajarlas. Al entrar en vigencia esta ley, las tierras no será regaladas, pero si dadas a precios accesibles para los campesinos, con programas financieros adecuados.

Los agroexportadores, industriales y grandes comerciantes se oponen a esta propuesta. Ricardo Villanueva, presidente de la Cámara del Agro de Guatemala, consideró que entregar la tierra a los campesinos sin proyectos productivos, más que para la siembra de maíz y fríjol, es mantener la economía de subsistecia, lo que provocará que en diez años se tenga las mismas dificultades que en la actualidad.

El delegado de las Naciones Unifas, Jean Arnault, no piensa de esta manera y cree que el proyecto de ley de fomento de tierras abre espacios de participación pero también capacidad de propuesta constructiva, en particular por parte de las organizaciones campesinas.

Aunque la "Ley de Fomento de Tierras" es un elemento importante, forma parte de otras iniciativas contempladas en los Acuerdos de Paz para lograr superar el flagelo de la pobreza.