Guatemala:

Tema agrario, prioridad uno en agenda nacional

2000-09-15 00:00:00

La sociedad guatemalteca experimenta un proceso de transición que se inició con la firma de la paz firme y duradera que marcó el final de la guerra que vivió el país, este proceso tiene dificultades y tropiezos dada la realidad de una sociedad divida, fragmentada y enfrentada como la nuestra: situación que se ve agravada por las políticas económicas que han empobrecido más a la población guatemalteca, principalmente al campesino. Aún así, todos los sectores de la sociedad trabajamos para producir los cambios que la situación exige, al mismo tiempo que cultivamos una nueva actitud para enfrentar los retos y desafíos.

Como campesinos productores de la riqueza en las fincas de caña, café, algodón, hule, bananeras, ganaderas y, en nuestros terrenos, de frijol, hortalizas y nuestro sagrado maíz somos parte fundamental de la sociedad guatemalteca. Sobre la base de esta realidad de productores de la tierra con nuestro trabajo diario, tenemos el derecho a impulsar el desarrollo rural y a conquistar nuestros derechos laborales. Reconocemos también que en medio de esta situación todavía estamos saliendo de las consecuencias de la guerra interna y sobre todo de las acciones represivas del ejército en el área rural.

En medio de estas y otras condiciones, durante los últimos años las principales organizaciones campesinas unificadas en la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas, CNOC, hemos venido articulando nuestras luchas y demandas en una unidad de acción. Como seguimiento a este esfuerzo, durante este año hemos buscado darle coherencia a nuestras demandas y planteamientos para enfrentar los retos del futuro que han abierto los Acuerdos de Paz. En esta dirección nos propusimos la realización del II Congreso Nacional Campesino como uno de los primeros pasos de nuestra participación organizada, activa y propositiva en el nuevo escenario político, económico, social y cultural.

Marco estratégico

Reconocemos la integralidad de los Acuerdos de Paz, los cuales constituyen nuestra referencia fundamental, principalmente el Acuerdo sobre Aspectos Socioeconómicos y Situación Agraria; el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas; el Acuerdo para el Reasentamiento de la Población Desarraigada por el Conflicto Armado Interno, y el Acuerdo sobre el Fortalecimiento de la Sociedad Civil y función del Ejército en una Sociedad Democrática. Los contenidos de esos acuerdos vinieron a desarrollar, profundizar y proyectar al futuro nuestro planteamiento de democratización del uso, tenencia y propiedad de la tierra.

Los contenidos de los Acuerdos de Paz, más nuestro aporte que recoge las necesidades, luchas y planteamientos campesinos desde el punto de vista económico, social y político y desde la cosmovisión maya sustentan nuestras acciones. Los Acuerdos de Paz nos conducen a librar la lucha por el acceso a la madre tierra y la conquista de los derechos laborales, así como dar de manera organizada nuestra contribución al desarrollo del país que pasa obligadamente por el desarrollo rural, en el que el campesino indígena y ladino de nuestro país está llamado jugar un papel determinante y decisivo.

Objetivos de nuestra lucha

* Colocar el tema agrario como prioridad uno en la agenda nacional.

* Fortalecer el movimiento campesino.

* Aportar a la elaboración de una estrategia de lucha campesina, alrededor del tema de la tierra y el desarrollo, así como en la organización del campo.

Extracto del documento final y resoluciones del II Congreso Nacional Campesino,

realizado del 16 al 18 de julio en Guatemala.