Colombia: Amenazas y Hostigamientos

2000-09-13 00:00:00

La Asociación Nacional de Usuarios Campesinos Unidad y Reconstrucción
(ANUC-UR) y organismos de derechos humanos revelaron que se han registrado una
serie de hechos que ponen en peligro la seguridad y la libertad del dirigente sindical
Óscar Amaury Ardila Guevara, miembro de la Central Unitaria de los Trabajadores y
del Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, y de Ángel María Alvarez
García, funcionario de la ANUC-UR, quien desde hace dos años asesora a la
organización.

El pasado 5 de marzo, en la Hacienda La Miel, comunidad desplazada de la Hacienda
Bellacruz (Municipio de Ibagué), dos agentes del Departamento Administrativo de
Seguridad (DAS) se presentaron a indagar sobre Alvarez García. Tres días después
fue el propio Director de inteligencia del DAS, Seccional Ibagué, junto con 3
agentes, quien encabezó pesquisas sobre los dirigentes de la comunidad y Alvarez
García, cuya residencia trataba de identificar.

Esos actos se consideran, particularmente, peligrosos para la seguridad del asesor de
la ANUC-UR, puesto que ya fue procesado, junto a otros dirigentes sindicales y
defensores de los derechos humanos, por la llamada "justicia sin rostro", en base a
declaraciones de un "testigo" al servicio de los organismos de inteligencia del
Estado. Proceso del que fue sobreseído a fines de 1998 por falta de pruebas.

Alvarez García ha sido, anteriormente, blanco de amenazas, acusaciones, atentados y
otras formas de hostigamiento y persecución, que le han obligado a desplazarse
internamente de las ciudades de Bogotá, San Vicente de Chucurí y de
Barrancabermeja.

En relación a Ardila Guevara, los informes advierten que en las instalaciones de la VI
Brigada del Ejército Nacional, en un lugar público y visible, existe una fotografía
suya con una nota que señala: "Dirigida a los militares: Conozcan a nuestro
enemigo", con lo cual se le sindica directamente como integrante de una agrupación
subversiva, lo que pone en grave riesgo su vida e integridad personal.

Este dirigente sindical también estuvo detenido entre el 30 de septiembre de 1996 y
el 7 de diciembre de 1997 por orden de la "justicia sin rostro". El proceso en su
contra fue sobreseído el 12 de febrero de 1999, al considerar el Juez que no existía
delito alguno, pues las versiones de los testigos secretos y los informes de
inteligencia militar carecían de fundamento.