Guatemala: El silencio del ejecutivo es un acto de violencia y represión

2008-03-12 00:00:00

El silencio que ha guardado el Ejecutivo respecto a la conflictividad agraria, ambiental y laboral, muestra una vez más la falta de compromiso que tiene el Estado guatemalteco para responder a los problemas más urgentes del país. Ignorar una realidad que afecta a miles de mujeres y hombres del campo es un acto de violencia, represión y discriminación.

Tras varias publicaciones sesgadas, el tema en apariencia ha desaparecido de la agenda de los medios de comunicación. Sin embargo, tal abordaje no contribuye al desarrollo de un debate público que permita conocer la magnitud de la problemática agraria ni cómo, miles de familias, no sólo de Izabal, llevan años tratando de resolver los conflictos por la vía de la institucionalidad agraria y legal.

Al parecer, la estrategia de Colom es dejar los casos en manos del poder judicial, con lo cual afianza el plan del gobierno anterior de criminalizar la lucha legítima de poblaciones campesinas e indígenas. En el caso de Ramiro Choc, preocupa que la Secretaría de Asuntos Agrarios sea parte acusadora, pues en lugar de abrir opciones de solución desvirtúa el papel mediador del Estado.

Para Plataforma Agraria este es un momento propicio para hacer un Pacto Nacional Agrario que permita resolver no solo los problemas de largo plazo, sino solucionar de inmediato lo que afecta hoy a campesinos e indígenas.

Al gobierno de Colom y al Legislativo les corresponde retomar con urgencia las discusiones pendientes sobre la problemática agraria y el Desarrollo Rural, espacios que permitirían trascender el criterio de judicialización prevaleciente.

Plataforma Agraria también invita a los medios de comunicación a que promuevan una ciudadanía crítica aportando información veraz con responsabilidad social y ética a fin de alentar un diálogo y debate profundo sobre esta problemática. No solo los finqueros, empresarios o funcionarios públicos tienen una opinión sobre lo que sucede en nuestro país.