Día de Acción Global en Durban

Exigen soluciones verdaderas a la crisis climática

2011-12-04 00:00:00

 
Durban, Sudáfrica, 3 de diciembre.- Este es el país de Nelson Mandela y del Mundial de la FIFA 2010. También el de Miriam Makeba y del grupo de voces y percusiones que acompañaron a Paul Simon en su clásico álbum Graceland.
 
Desde el 28 de noviembre es también el país de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP17) y del Espacio de la Gente que congrega a un conjunto diverso de organizaciones sudafricanas y de todos los continentes que han venido a esta ciudad a mostrar sus desacuerdos con el panel intergubernamental de la ONU.
 
Hoy, alrededor de 10 mil personas (la policía estimó la participación de 6 mil 500) integraron la marcha del Día de Acción Global realizada en esta ciudad y fundieron sus voces y cadencias para demandar soluciones verdaderas a la crisis del clima.
 
El contingente partió de las inmediaciones de la Universidad Kwazulu Natal, institución que en el campus del Howard Davis College alberga a las organizaciones que acusan a los gobiernos aquí representados de no atender la catástrofe humanitaria en curso ocasionada por el calentamiento global.
 
Catherine Zavala considera que la COP17 se desarrolla en una burbuja, sosteniendo un discurso que no está basado en la realidad y que por lo tanto no produce soluciones y sólo favorece al pequeño grupo que tiene el control de las finanzas mundiales. “En cambio, la agroecología practicada por muchos campesinos en el planeta es una verdadera solución porque es el único modelo de producción de alimentos que puede remediar la crisis climática y garantizar comida para toda la población actual y futura”, afirma.
 
Ella es integrante de la organización Intercambio para el Desarrollo Internacional con sede en San Francisco, California que apoya financieramente a grupos de base y productores en varios países africanos. Por ejemplo, el South Durban Community Environmental Alliance, uno de los principales organizadores de esta marcha. Y un interesante grupo llamado Women’s Net integrado por mujeres que entrenan a periodistas para que incluyan la perspectiva de género en la información sobre crisis climática.
 
Este fenómeno producido por la emisión excesiva de gases de efecto invernadero está causando estragos terribles en el mundo. Por ejemplo, en el país de donde ha venido Regina Mazivanhanga, delegada de la Unión de Agricultores de Zimbabue, los ecosistemas están muy dañados y el calendario de lluvias se ha movido, lo cual afecta gravemente los cultivos, según ella afirma.
 
Nomacebo Mbayo Cape, una joven integrante de la Asociación de Recicladores de Sudáfrica, llama la atención sobre la gravedad del problema y asegura que además de las prácticas agrícolas responsables con el medio ambiente, la separación de residuos desde los hogares y el reciclaje de materiales en todas las áreas deben formar parte de la estrategia para reducir las emisiones de carbono.
 
Para Tseliso Tsoey, del Lesotho Conncil Organizations la marcha fue muy exitosa por la asistencia lograda, por lo atractivo y alegre de sus contingentes y por la claridad de las demandas y mensajes. La sociedad civil se ha pronunciado nítidamente por que los gobiernos de los países industrializados se comprometan efectivamente a reducir sus emisiones a la atmósfera, dijo.
 
Alberto Gómez Flores, de la UNORCA, organización que representa a la Vía Campesina en México, dijo que este movimiento internacional de productores rurales marchó hoy aquí para manifestarse contra el mercado de carbono de REDD+ y la mercantilización de la naturaleza.
 
El co-coordinador de La Vía Campesina América del Norte demandó que los acuerdos de Cochabamba tengan impacto en los espacios de negociación oficial de la COP17.
 
La Vía Campesina está aquí representada por una delegación de Mozambique de 30 personas; 15 de Zimbabue —incluido un grupo de teatro campesino—, y la delegación más grande, la del país anfitrión, compuesta por dos movimientos: Los Sin Tierra de Sudáfrica y quienes integran la campaña llamada Reforma Agraria por la Soberanía Alimentaria. Más algunos grupos de países africanos como Tanzania, y del resto del mundo.
 
La Vía sostiene que la producción campesina agroecológica y la soberanía alimentaria son las verdaderas soluciones contra la crisis del clima.
 
Afirma que seguirá trabajando por fijar el carbono en el suelo y los árboles, promoviendo la forestación, la agroecología, el ahorro y conservación de energía y la lucha contra las concesiones a la industria minera y las plantaciones.
 
El organismo internacional anunció que enfocará sus energías hacia el 5 de diciembre, Día de la Soberanía Alimentaria, cuando llevará a cabo una movilización (con una probable visita a Monsanto) y concentración denominada Asamblea de los Oprimidos con la que intentará una articulación de movimientos para luchas futuras en África.
 
El contingente está hospedado en la ciudad y cuenta con una carpa en el Espacio de la Gente, donde realiza actividades diariamente.
 
Hoy las pañoletas y gorras verdes de La Vía Campesina participaron de la fusión de elementos en la marcha cuyo ritmo seguramente habría envidiado el músico más innovador.